El Ratoncillo Vanidoso

Fabula El Ratoncillo Vanidoso

El Ratoncito Vanidoso

Hubo cierta vez un ratoncito que, para verse más guapo, se dejó crecer el rabo más de lo necesario.

Sus congéneres, al admirarían larga cola, le repetían a porfía: «Ten cuidado amiguito que, tarde o temprano, tu descomunal rabo te dará un disgusto colosal».

El ratoncito, satisfecho de su nada común cola, se paseaba todo el día fuera de su agujero y, a cuanto mortal encontraba en el camino, le decía:

—Mira hermano, no tengas envidia de la cola que a mucha honra me acompaña como signo de grandeza.

Pero un día, mientras se paseaba orgulloso cerca de su madriguera, vino el gato, y el presuntuoso se dio a la fuga enfilando hacia una puerta entreabierta.

Desgraciadamente, el gato alcanzó su cola y, sin mucho miramiento, lo comió de un solo bocado.

MORALEJA

Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta. Clic para tuitear




Últimos Comentarios

  1. daniela tapia 12 octubre, 2015

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