Categoría: Antivalores
Un león y un oso hambrientos se pusieron de común acuerdo para cazar un cervatillo que asomó la cabeza por entre el verde follaje.
Cierto cuervo, de los feos el peor, hurtó un queso y fué a saborearlo en la copa de un árbol.
Un hombre, con falsas promesas, capturó una culebra y la metió en un saco, condenándola a morir.
La sirvienta de una casa, por descuido, derramó buena cantidad de miel sobre el piso.
Una liebre preguntó, en cierta ocasión, a la zorra...
Una vieja encina daba albergue a un águila, con sus crías, a una gata montés y a una jabalina y sus jabatos.
Una mujer, al ir a la ciudad, encontró en el camino un cántaro viejo que en algún tiempo guardó excelente vino.
Un pastor, a quien el lobo había devorado su mejor oveja, reunió a los corderos y platicó con ellos...
Un perro, exterminador de lobos, murió en cruenta pelea motivando el llanto del amo.