Categoría: Valores
Al salir doña Cabra del establo encargó a su hijo el cuidado de la casa, advirtiéndole el peligro de los animales que rondaban con intención de entrar en los …
Vivían muy felices las ranas de Ranilandia en sus lagunas azules, cuando en mala hora, pidieron a Júpiter les enviase un rey.
Un ciego poseía el don de reconocer al tacto a cuanto animal se le acercaba, y era tal su destreza que aún podía decir a qué especie pertenecía.
Bibí, un jumento de Asnolandia, se vistió cierta vez con la piel de un león que encontró en el camino.
Vivían en cierto corral varias gallinas: unas gordas y bien cebadas, y otras, por lo contrario, flacas y desmedradas.
Un hortelano tenía un enorme perro como guardián de sus cultivos. El can era tan bravo que ningún ladrón se atrevió a escalar el cerco de sus sembríos.
Un muchacho cabrero que reunía su rebaño para llevarlo al aprisco, advirtió que una cabra se entretenía comiendo la hierba tierna en el prado.
Debido a la avaricia de un rico hacendado, el perro, que cuidaba el rebaño de ovejas, estaba famélico y un lobo, al notarlo, le dijo...
Cuatro bueyes, que comían juntos en un prado, se juraron eterna amistad.