Fábula El Lobo y La Oveja
Hambriento y moribundo yacía el lobo a la vera del camino. Al punto, una oveja perdida acertó pasar junto al carnicero, cuando éste le imploró:
—Amiga oveja, el cielo te ha enviado. Tráeme unas gotas de agua del arroyo, pues muero de sed.
La oveja fingió no escucharlo, a lo cual el lobo insistió:
—En cuanto beba esas gotitas de agua, yo mismo, te prometo, sin ayuda de nadie, buscaré mi alimento.
—No piensas mal, amigo lobo —contesto la oveja.
—Pues, si es así, cumple con mi pedido —arguyó el lobo.
—En cuanto te lleve el agua me comerás. Con que adiós, amigo, replico Ia oveja.








Q LINDO me enamore de la historia