Un cangrejo tenía un hijo que andaba de costado, con las piernas torcidas.
Un hombre criaba al mismo tiempo a una cabra y a un asno. La cabra, envidiosa, al ver que su compañero estaba mejor alimentado, le aconsejó de esta manera:
Cierto borrachito visitaba una y otra cantina, dejando en ellas su salud, inteligencia y fortuna.