Fábula La Zorra y El Leñador Una zorra, acosada por los cazadores, rogó a un leñador le diera un lugarcito donde guarecerse. El hombre, fingiendo compasión, hizo pasar a la intrusa a su choza. Cuando llegaron los cazadores y preguntaron al leñador si había visto pasar a una zorra, el hombre les dijo que no, mientras con el dedo señalaba el sitio donde la astuta se había ocultado. Los cazadores no interpretaron la indicación, pero dieron crédito a la respuesta. La...

Fábula El León y El Mosquito Causaba risa escuchar cómo un insignificante mosquito trompetero prodigaba insultos al Rey de la Selva. —Dime ¿cuáles son tus proezas? —le decía despectivamente—. Tú destrozas con las garras la victima que atrapas; pero, ¿no hacen lo mismo los cobardes que maltratan a sus esposas? Yo soy mucho más valiente que tú y si no, probemos. Diciendo y haciendo, el bicho se introdujo en la nariz de la fiera y le picó internamente, produciéndole...

Fábula El Asno y El Buey Conversando en un pesebre, el asno le decía al buey: —¡Tú no te cansas de arar todos los días? —No —respondió el buey—, porque es mi trabajo y aunque quisiera evadirme, no lo podria. —No seas tonto —dijo el asno—. Cuando quiero flojear, me tiro al suelo. Te aconsejo que te finjas enfermo. Al dia siguiente, vino el amo al establo y encontro al buey echado en el suelo, y muy triste. Entonces dijo: —Este animal está enfermo: haré...

Fábula El Coche y El Moscón ¡Arre! ¡Arre, caballitos! —animaba el carretero a dos caballos, que tiraban de su carreta. El camino era estrecho, con varias curvas que hacían difícil la travesía, impedimentos en los que no pensó y que ocasionaron la caída del vehículo a un profundo lodazal, atascándose. En medio de la desesperación apareció un moscón que molestaba con sus zumbidos al cochero y a los caballos. El insecto pensaba que así los ayudaría. Los caballos,...

Fábula El Lobo y El Cordero Un corderito, recién nacido, bebía en la corriente de un limpio arroyuelo. Un lobo, que acertó a pasar por allí, le dijo: —¿Quien te dio permiso para beber en mi arroyo? —Monseñor—repuso el inocente—, no se encolerice. Considere, más bien, que si bebo de esta agua lo hago lejos de sus dominios. —¡Por otra parte, tú hablaste mal de mi el ano pasado! — insistió el lobo, viéndose chasqueado. —¿Cómo habría procedido así,...

Fábula La Serpiente y la Lima Una serpiente, introduciéndose cierto día en el taller de un herrero, se puso a morder una lima de templado acero, con una insistencia digna de mejor suerte. Después de un rato, su lengua, despedazada portan loco intento, sangraba que daba compasión. Mas la serpiente, creyendo que conseguía pulverizar al metal, seguía destrozándose la lengua. Compadecida la lima, dijo a la serpiente: —¿Insensata, el mal te lo haces a ti misma! ¿Cómo...

Fábula El Ratón de la Ciudad y el del Campo Un ratón citadino convido a cenar a un compañero que vivía en el campo y, hallándose en la bien provista despensa, dijo el ratón de casa al campesino: —Amigo mio, come lo que gustes y sin cuidado, que las provisiones son variadas y abundantes. Cuando saboreaban los manjares, de pronto y, con gran estrépito, el cocinero abrió la despensa. Asustados, los ratones escaparon cada cual por su lado. Cuando se fue el cocinero, los...

-Fábula El Labrador y Sus Hijos- Un anciano labrador, que tenia varios hijos enemistados, los reunió un día y mandó traer un manojo de varas. Luego pidió a cada uno lo rompiera, diciéndoles: —Dejaré mi fortuna en herencia a quien pueda romper este haz. En vano trataron uno tras otro de romper el mazo, procurando doblar el manojo ;obre sus rodillas. Luego, el padre, sacando una por una las varas, las quebró con facililad. Entonces, observo uno de sus hijos: —Así...

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