-Fábula La Rana y El Ratón- Para su propia desgracia, un ratoncito se hizo amigo de una rana. La rana, obedeciendo a sus malas intenciones, amarró una pata del ratón a la suya. Anduvieron así por los campos en busca de alimento, hasta que, siguiendo la rana su instinto, se acercó a un charco, arrastrando al pobre ratón hasta él. Ya en el agua, la rana se puso a nadar feliz, mientras el desdichado ratoncito pataleaba para mantenerse a flote. Mas, hinchado de agua, al poco...

-Fábula El Cazador y La Perdiz- Un huésped llegó al hogar de un cazador, y éste atinó a sacar de la jaula una perdiz recién cogida… Cuando se aprestaba a torcerle el pescuezo, el ave le suplico: —Déjame con vida, buen hombre, que yo to prometo atraer con engaños a siete perdices de carne más apetitosa que la mía. Les diré este discurso: “Muy respetables señoras perdices: el señor Trotamontes tiene un corazón de oro y es nuestro mejor amigo. Su único afán...

-Fábula El León Pintado- Un anciano sonó que su hijo perecía en las garras de un león. Temeroso, hizo construir una habitación inexpugnable y allí lo recluyó. Para entretenerlo, el padre mandó pintar en la pared toda suerte de animales, entre los cuales había un león. Mas, estas figuras aumentaban el enojo del joven. Un día, el muchacho se acercó al león pintado y le gritó: —jEndemoniado animal! por tu culpa estoy recluido en esta cárcel. ^Cómo podría castigarte? Y,...

Fábula La Alondra y Sus Hijos Doña Alondra tenía un nido en un trigal. Una mañana, antes de buscar la comida, recomendó a sus polluelos que estuviesen atentos a cuanto dijese el labrador. Cuando la madre volvió, le informaron que el labrador y su hijo habían resuelto pedir ayuda a sus vecinos para la siega. Entonces, les dijo a sus pichones: —Por lo visto, no hay peligro y podemos quedamos. Al día siguiente, supo que el labriego había pedido ayuda a sus parientes....

Fábula Los Gallos Dos gallos, en sangrienta pelea, se disputaban la supremacía en el corral. Como era de esperar, uno de ellos cargo la vergüenza de la derrota, obligándose a buscar refugio en lo más oscuro del gallinero. —Quiquiriquí… ¡Yo soy el amo aquí! —pregonaba su triunfo el gallo vencedor, subido a la copa de un palto. Atraído por el alboroto del soberbio, una águila se aproximo al árbol y atrapó al imprudente cantor. El humillado perdedor, sacando...

Fábula Las Raposas en la Orilla del Río En un día de primavera, se congregaron las raposas en la ribera de un río con el fin de saciar su sed. Mas, viendo que la corriente era caudalosa, ninguna osó entrar en el agua. Por fin, una de ellas, alardeando ante sus compañeras, se arrojó a las aguas. Pero la corriente poderosa la arrastró al centro del río. Entonces, las demás le gritaron desde la orilla. —¡No nos abandones, hermanita! ¡Regresa y muéstranos el lugar...

Fábula La Vieja y el Curandero Una anciana, avarienta y enferma de la vista, llamó a un curandero ofreciéndole pagar sus servidos. Vino el curandero a ver a la enferma y, en cada curación, mientras la vieja tenia los ojos cerrados, el muy farsante le iba robando los muebles uno tras otro. Cuando ya no tenia qué robar, declaro concluida la curación, reclamando la paga convenida. Pero la vieja se negó a pagar, y el curandero acudió a los tribunales. Allí la anciana declaro...

-Fábula La Zorra y El Chivo- Una zorra cayó inadvertidamente en un pozo y, por más es- fuerzo que hacía, no pudo salir de él. Entretanto, un chivo sediento le preguntó sobre la bondad del agua. La astuta zorra, amablemente, se deshizo en alabanzas e in- vitó al chivato a bajar al pozo. El chivo, muy ingenuo, saltó dentro del pozo y, después de saciar su sed, preguntó a la zorra cómo saldría. —Muy sencillo —le respondió la farsante—: apoya las patas delanteras...

‹ Navegar ›