Los Lobos y el Asno Enfermo

Publicado el Ago 5 2014 - 8:52pm Por Vanesa

Los Lobos y el Asno Enfermo

Hijos míos —dijo un asno, que enfermó repentinamente—, siento que voy a morir y, cuando ello ocurra, no permitan que los lobos devoren mi cuerpo.

La noticia de la gravedad del jumento voló —como pluma que lleva el viento—, a los oídos de unos lobos hambrientos que pactaron hacerle una visita con el fin de montar un festín.

Cuando un joven asno abrió la puerta, uno de los carniceros anunció:




—Venimos a saludar a tu padre, gran amigo nuestro.

Al escuchar las voces, el hijo mayor asomó la cabeza por la ventana y contestó:

—Señores lobos, mi padre no está tan grave como ustedes lo desean. Necesita reposo y no los recibirá.

MORALEJA

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